Archivo de la categoría: artículos (CAS)

Hezbolá y la guerra que perdió Israel

Chris Harman

Por primera vez, las fuerzas de defensa de Israel no pudieron sostenerse en una guerra total. — Olivier Roy, del periódico británico ‘The Financial Times’

Lo nuevo, e incluso dramáticamente nuevo de esta campaña, es su resultado. Prontamente los árabes la apodaron la sexta guerra árabe-israelí y, para algunos de ellos, y en efecto para algunos israelíes, ya figura, en sus consecuencias políticas, psicológicas y estratégicas, como quizás la más significativa desde la guerra de la independencia israelí en 1948… Un pequeño grupo de irregulares mantuvo a raya a uno de los ejércitos más poderosos del mundo durante más de un mes, y le causó pérdidas destacables. — David Hirst, veterano corresponsal en el medio oriente, del periódico británico ‘The Guardian’. Seguir leyendo Hezbolá y la guerra que perdió Israel

¿Qué significó la caída del muro de Berlín?

David Karvala
@davidkarvala

Este artículo apareció en En lucha No.100, noviembre de 2004.

¿Qué significó la caída del muro de Berlín en 1989? No es una cuestión meramente histórica, o de importancia sólo para la gente de la región.

Si los países del Este, con sus dictaduras y policías secretas, representaban alguna forma de socialismo o “Estado obrero” —como mantiene tanto la derecha como mucha gente en la izquierda y el movimiento anticapitalista— entonces el socialismo no puede formar parte de ese “otro mundo” que queremos.

Frente a estas visiones, este artículo argumenta que las luchas contra estas dictaduras son una parte de la historia del socialismo desde abajo que debemos recuperar. Seguir leyendo ¿Qué significó la caída del muro de Berlín?

El bolchevismo y el islam: los derechos religiosos en la revolución rusa

Dave Crouch 

El socialismo y el anticapitalismo tienen mucho para aprender sobre cómo el partido bolchevique se acercó a la gente musulmana del imperio ruso.

La Revolución rusa de 1917 tuvo lugar en un imperio que albergaba a 16 millones de musulmanes – un 10 por ciento de la población. El derrumbamiento del zarismo radicalizó a los musulmanes, que exigieron la libertad religiosa y los derechos nacionales que les negaron los zares.

El 1° de mayo de 1917, tuvo lugar en Moscú el primer congreso panruso de musulmanes. Después de acalorados debates, el congreso votó por los derechos de las mujeres, haciendo que los musulmanes de Rusia fueran los primeros en el mundo en liberar a las mujeres de las restricciones típicas de las sociedades islámicas de ese período. Al mismo tiempo, los líderes musulmanes conservadores eran hostiles al cambio revolucionario. ¿Cómo respondieron los marxistas rusos, los bolcheviques? Seguir leyendo El bolchevismo y el islam: los derechos religiosos en la revolución rusa

La larga marcha del zapatismo

Mike Eaude y David Karvala
Artículo publicado en el periódico En lucha, abril 2001

Durante los meses de febrero y marzo de 2001, México presenció la triunfante marcha zapatista hacia la capital.

En ciudad tras ciudad, miles de personas -indígenas, trabajadores, estudiantes…- salieron a las calles para recibir a la delegación zapatista, encabezada por el Subcomandante Marcos, que iba a negociar con el nuevo Presidente Fox.

Es un buen momento para celebrar la lucha zapatista, y para considerar los desafíos a los que se enfrentan tanto los zapatistas como los millones de trabajadores y campesinos de México.


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El marxismo ante la opresión

Tony Cliff

El núcleo del marxismo es que la emancipación de la clase trabajadora es el acto de la propia clase trabajadora. Al mismo tiempo, Marx defiende que las ideas preponderantes de la sociedad son las ideas de la clase dirigente. Una forma importante a través de la cual estas ideas arraigan es la división de la unidad de los trabajadores en diferentes razas, nacionalidades y géneros.

La opresión de los negros por los blancos, de las mujeres por los hombres, etc. dividen a la clase trabajadora, y la política de dividir y vencer refuerza el poder de los capitalistas.

¿Cómo afecta la opresión a la condición de los trabajadores que pertenecen al sector oprimido? Los trabajadores negros en Gran Bretaña son explotados como trabajadores. Que sean discriminados como negros agrava la explotación. Reciben salarios más bajos, las condiciones de trabajo son peores, sufren una vivienda deficiente y otras privaciones sociales. Lo mismo para las trabajadoras, que son forzadas a sufrir una doble carga: la de asalariadas y el cuidado de los niños y la casa. Sus trabajos son mucho más marginales; tienen menos oportunidades de lograr formación; son forzadas a abandonar el trabajo para el cuidado de las criaturas; su opresión agrava su explotación. Seguir leyendo El marxismo ante la opresión

¿Por qué necesitamos un partido revolucionario?

Tony Cliff

  1. La conciencia desigual en la clase trabajadora
  2. Contra el oportunismo y el sectarismo
  3. El partido revolucionario: la universidad de la clase trabajadora
  4. Tres tipos de partido de los trabajadores
  5. El revolucionario enseña y aprende de la clase trabajadora
  6. El carácter de los partidos reformistas: pasividad y adaptación
  7. Centralismo democrático
  8. La necesidad de un partido revolucionario de masas

 

1. La conciencia desigual en la clase trabajadora

¿Por qué necesitamos un partido revolucionario? La razón principal para esto se encuentra en dos afirmaciones de Marx. Él decía que la emancipación de la clase trabajadora debía ser un acto de la propia clase trabajadora. Al mismo tiempo afirmaba que las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes de cada época. Ambas afirmaciones contienen una contradicción. Pero esta contradicción no existe exclusivamente en la mente de Marx sino en la realidad.

Si sólo una de las afirmaciones fuera correcta no habría necesidad de un partido revolucionario. Si fuera así de fácil, que la emancipación debe venir exclusivamente de la clase trabajadora, no tendríamos por qué luchar por el socialismo. Podríamos simplemente cruzarnos de brazos con una sonrisa en el rostro y esperar. Los trabajadores ya se liberarían solos. Por otro lado, si fuera únicamente correcto que las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes, o sea que los trabajadores siempre consentirán las ideas de la clase dominante, entonces también podríamos cruzarnos de brazos. Pero en este caso tendríamos que romper a llorar ya que no podríamos cambiar nada.

Efectivamente ambas afirmaciones de Marx son correctas. La lucha de clases no sólo se manifiesta en el conflicto entre trabajadores y jefes, sino también en las luchas dentro de la clase trabajadora. Cuando los trabajadores forman piquetes no están tratando de impedir a los capitalistas que trabajen. Los capitalistas de por sí no trabajan, por lo que tampoco lo harían cuando hay una huelga. En un piquete se trata de que una parte de los trabajadores impida la irrupción de la otra parte a favor de la patronal. Seguir leyendo ¿Por qué necesitamos un partido revolucionario?

Portugal: 25 de abril de 1974: La revolución que se marchitó

David Karvala

El 25 de abril de 1974, la gente de Lisboa se despertó para encontrarse con tropas armadas, y tanques, controlando todas las calles principales.

En un principio, nadie sabía qué significaba. Un régimen fascista llevaba 44 años dirigiendo el país. Cualquier oposición era reprimida por la policía secreta, el PIDE. La fascista Legión Portuguesa tenía 100.000 miembros uniformados. Los sindicatos independientes estaban prohibidos, y la policía disparaba a los huelguistas. Fácilmente se podía suponer que las tropas estaban allí para fortalecer la dictadura.

Pronto se sabría la verdad. Era un golpe de Estado, pero desde la izquierda.

La gente salió a la calle para abrazar a los soldados, poniendo claveles en los cañones de sus armas, y subieron a los tanques en manifestaciones espontáneas. La prensa del mundo la proclamó como la pacífica “revolución de los claveles”.

Pero los siguientes dieciocho meses estuvieron lejos de ser pacíficos, porque los motivos que habían desencadenado en el golpe no tenían nada que ver con la “armonía social” ni con una “primavera política”.

A finales de 1975, la revolución había acabado y el capitalismo portugués estaba seguro otra vez.

¿Qué había pasado? ¿Fue posible una salida diferente, una revolución socialista?
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