Cuba lleva más de medio siglo bajo la presión del bloqueo estadounidense. Ahora Donald Trump lo está intensificando, en un intento de ahogar a la isla. Es un ejemplo más de sus intentos de imponer sus deseos y sus intereses sobre otros países. Rechazamos este bloqueo completamente.
De la misma manera, rechazamos su campaña contra la presencia de personal sanitario cubano en otros países, especialmente en América Latina. La clase dirigente cubana tiene sus propios intereses al enviar a 30.000 personas a trabajar en el exterior, bajo condiciones cuestionables. Pero es obvio que la presión estadounidense —que durante estas semanas ha llevado a países como Honduras, Jamaica, Guatemala o Guyana a suspender su colaboración médica con Cuba— nada tiene que ver con preocupaciones humanitarias, más bien supone que muchas personas pobres se quedarán sin atención médica. Forma parte del mismo intento de asfixiar a la isla.
Pero el rechazo al bloqueo no nos debe llevar a justificar las políticas de la cúpula que lleva más de 60 años gobernando Cuba. Las pésimas condiciones de la población se deben en parte también al hecho —denunciado por socialistas en la isla— de que el Estado invierte mucho más en hoteles de cinco estrellas, y en la industria turística en general, que en servicios básicos para la población. Igual que otros gobiernos en todo el continente, ha aplicado una seria de medidas de austeridad.
Por esto, de la misma manera que defendemos el derecho de Cuba a buscar su propio camino, sin las presiones de Trump, defendemos el derecho de la gente trabajadora y pobre a defender sus intereses contra la clase dirigente de la isla. Nos solidarizamos con la izquierda independiente en Cuba.
Como parte de este compromiso, publicamos esta nota sobre unas protestas muy significativas. Se publicó por primera vez en la web de Comunistas Cuba, un espacio de la izquierda independiente en la isla. – Nota de Marx21
En la madrugada del sábado, 14 de marzo, tuvo lugar en el municipio de Morón, Ciego de Ávila, Cuba, un estallido social inédito. La protesta se debió a las paupérrimas condiciones en que está viviendo la clase trabajadora cubana. Aunque desde el 11 de julio de 2021 Cuba vive continuas protestas, nunca se había atacado así una sede del gobierno o del Partido. Sin embargo, en esta ocasión, los y las manifestantes incendiaron la sede local del Partido Comunista de Cuba.
Escribe Yasmani Castro, cineasta cubano y activista en Cuba por los derechos de las personas afro descendientes.
Lo que sucedió anoche en Morón es una muestra de un pueblo cansado de consignas y al que solo le queda su cuerpo y su voz como resistencia. No son hechos vandálicos como lo describe la prensa oficial, es desobediencia civil. Porque cuando estos mismo hechos ocurren en cualquier país de derechas la retórica gubernamental cubana, ampliada por los medios de comunicación oficiales, utilizan estos mismos argumentos ¿Por qué allá afuera sí y aquí no?
El gobierno dialoga con su enemigo histórico “El imperio” —es decir EEUU, en el que ha habido grandes protestas contra la administración actual— pero se niega a dialogar con su pueblo. Ese que no tiene electricidad, agua, comida y futuro propio.
Por la información que circula en las redes la gente salió en Morón de los barrios más pobres donde viven la gente humilde que según la Revolución es “con ellos y para ellos”. Si la gente no cree en los “canales pertinentes” es porque los que ejercen el poder lo tapiaron. Si no creen en las informaciones oficiales es porque digo hoy una cosa y mañana digo lo contrario.
Aunque es mayor la represión la gente no deja de protestar y no dejarán de hacerlo porque ya no tienen nada. Porque el pacto social con el que se construyó la Revolución los burócratas lo rompieron sumado a la exclusión política. Si tú que te llamas intelectual/artista no te compadeces de esos humildes, —tú no sirves para nada— porque nunca hay que estar con el poder, y siempre con los pobres y desvalidos que son la razón del verdadero pensamiento antifascista y anticolonial. Así como predica el evangelio pero la soberbia de los dirigentes de este país es mucha con sus acciones predecibles: actos de reafirmación, ataques a los manifestantes en los medios de comunicación y represión con más presos políticos. Lo que demuestran es que no quieren y no les interesa establecer un diálogo con el pueblo y esto no es culpa del Bloqueo.
Por lo tanto toda esa gente de izquierdas que viene y se solidariza con Cuba solo lo hace con el gobierno y no con su pueblo por ende sus acciones y discursos son sacos vacíos que no cambiarán la realidad ni tendrán ningún impacto en el mundo real.
Recomendaciones: si quieres cosas diferentes no sigan haciendo lo mismo, escuchen a ese pueblo que dicen representar del cual se burlan y humillan olímpicamente.






