El 30 de mayo de 2025, las autoridades cubanas anunciaron un incremento inmediato y desmesurado de los precios en el acceso a la telefonía móvil. La medida implicaba aumentos enormes en el coste de internet (por ejemplo, un paquete de internet móvil de 15 GB que costaba 950 pesos cubanos, ahora cuesta 11.760, lo que representa un aumento del 1.138%). Este incremento levantó un rechazo muy amplio, especialmente entre la población estudiantil.
Entrevistamos a José Julián Valiño Hernández, que recientemente terminó sus estudios de Historia, y está acompañando las protestas en La Habana.
Explica qué ha pasado con el precio de internet. ¿Qué significa esto para la gente corriente?
El 30 de mayo de este año la compañía de Telecomunicaciones de Cuba ETECSA decidió cambiar sus tarifas actuales de datos móviles para la navegación. Esta compañía telefónica es monopólica en la isla y no existe ninguna otra variante para mantenerse comunicado en suelo cubano. La compañía ya tiene cumplidos los 31 años: es sucesora de la antigua “Compañía de Telecomunicaciones”.
Sin previo aviso, tomaron la decisión de realizar un tarifazo, violando el apartado número 7 del contrato con sus clientes que cito “ETECSA informará al cliente, con (30) días naturales de antelación, de cualquier modificación en las condiciones de prestación del servicio.”
Los nuevos precios impuestos han indignado a todas las esferas de la sociedad cubana. Restringen la conexión normal a 6GB al mes. Los planes extra para poder adquirir más datos —3GB cuestan 3.360 pesos cubanos, lo que al cambio monetario son 9 dólares— son más del doble que una pensión mensual para una persona jubilada que cobra 1.526 pesos cubanos. En Cuba actualmente existen casi 800 mil jubilados. [Nota de redacción: para tener una idea, Movistar de Colombia recomiendan contar con un plan de 5 a 10 GB mensuales para “uso básico”. Para un “uso moderado”, recomiendan de 10 a 20 GB mensuales. Para “uso intensivo”, dicen, se requieren más de 20 GB mensuales.]
Sumando, que afectan a todos los servicios públicos o privados, sean digitales o no, encareciendo aún más el poder adquisitivo de la población cubana.
ETECSA se escuda en su descapitalización para aplicar tales medidas. Dicen que se encuentran como empresa en una situación crítica, declarando en plena televisión nacional que no todas las recargas internacionales —este era su principal sustento— llegan a sus cuentas “un 60% de esas recargas no llegaron a nuestras cuentas”.
Así, estuvieron conviviendo bajo este fraude “entre tres y cuatro años, dice la propia presidenta de la empresa”.
Entonces, la pésima gestión empresarial va de la mano de su conexión con el Partido Comunista de Cuba (PCC) que la hace prácticamente inauditable. Además, está su relación con el conglomerado militar GAESA, empresa de la clase militar y política cubana que controla todo lo relacionado con la construcción de hoteles, servicios médicos internacionales y las comunicaciones. Dicha empresa funciona como el brazo oligárquico del Estado cubano donde el estado de sus cuentas y la voluntad empresarial están en un orden superior a la ley.
Se ha producido un fuerte rechazo social, especialmente entre estudiantes. ¿Puedes explicar qué está pasando?
El estudiantado universitario cubano se ha mostrado rotundamente contrario a la medida y, rápidamente desde las secretarías de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en los niveles de base de cada Facultad, se publicaron comunicados que argumentaban su rechazo.
Sus discrepancias, dudas y enojos fueron canalizados por las vías institucionales con el diálogo como medio de respuesta entre las FEU a nivel de base, los profesores de las facultades, la dirección de la Universidad de la Habana (UH) y los funcionarios de la empresa de ETECSA y del Ministerio de Comunicación.
Se ofrecieron unas escasas nuevas medidas que benefician a la juventud universitaria —se les prometía 12 GB mensuales por el precio de 720 pesos cubanos—, pero dejaban fuera a la clase trabajadora cubana. Tras unas declaraciones pasivas del presidente de la FEU Nacional en plena televisión, un grupo de jóvenes a nivel de las facultades decidieron sacar comunicados expresando un parón docente este 4 de junio como modo de protesta. Han clamado que no quieren privilegios, desean una solución para todo el pueblo trabajador. Esta empresa que se autoproclama “socialista” debe rebajar los precios abusivos.
Algunas personas en la izquierda internacional dirán que ustedes se quejan cuando su situación no es tan mala como en otras partes del planeta, quizá que ustedes están defendiendo unos privilegios. También dirán que, en todo caso, las autoridades han respondido a las quejas estudiantiles. ¿Cómo responderías?
Es interesante esto que preguntas porque las recientes medidas de ETECSA han puesto sobre la mesa una serie de preguntas que los cubanos se han hecho estos días.
Si ETECSA está en una situación crítica y necesita captar dólares para su sostenimiento, ¿qué pasará cuando privaticen legalmente la educación y la salud en Cuba? Porque el discurso oficial ha sido que nadie quedará desamparado, pero en Cuba la diferencia entre las clases sociales, la desigualdad, es cada vez mayor. Con esto quiero decir que los privilegios que le achaca la izquierda internacional a la gente trabajadora cubana son prácticamente inexistentes.
Yo destacaría uno solo actualmente, la educación en todos sus niveles pública y gratuita. Pero por el camino que vamos, y bajo el discurso de sostener las instituciones, cuando la educación no sea viable económicamente para ellos también la pueden dolarizar.
También se podría hablar de temas como la calidad y los precios de la salud —que se encuentra prácticamente privatizada—, el estado de su tecnología, la propia formación de las y los médicos, el derecho al empleo, el derecho a una vivienda digna y el mercado de viviendas, el tema salarial, la migración galopante, los apagones de veinte horas, la inseguridad alimentaria, etc. Asuntos que no voy a explicar porque no son el núcleo de la entrevista, pero que forman parte de la cruda realidad cubana.
Sí, las autoridades han respondido a las quejas estudiantiles, pero vale aclarar que esas insatisfacciones, primero, salieron de las bases de las FEU a nivel de facultad. Fueron elevadas a nivel nacional y se constituyeron reuniones con los funcionarios del ministerio de comunicación y de ETECSA.
Sin embargo, ante la falta real de soluciones por parte de la burocracia, ellos decidieron sacar otros comunicados en los cuales siguen rechazando las medidas para su gremio porque no favorecen al resto del país. Su última posición, declarar que quieren hacer tanto en la facultad de Matemáticas y Computación, como en la de Filosofía, Historia y Sociología un parón docente.
Lo que sucede es, que como esta vía no es la institucional y “correcta”, sino que es una posición horizontal, autónoma y justa, empieza a sufrir del conservadurismo político de la FEU nacional y de ciertos profesores.

Algunas de las denuncias hacia la subida de precios han aparecido en nombre de la FEU, la Federación Estudiantil Universitaria. Dado que la FEU se podría ver más como una parte del régimen que no como una organización independiente, ¿esto te sorprende?
La FEU como organización fue absorbida por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Ni siquiera tiene personalidad jurídica, algo que sí tenía antes de 1959. Con esto me refiero a que la FEU es una organización presupuestada por la UJC, es decir, por el Gobierno. Por lo tanto, a nivel nacional tiene que demostrar un compromiso expreso con las políticas gubernamentales.
No obstante, a nivel de facultades la cosa no es tan así, porque existe un sistema mucho más democrático y los juegos de amiguismo están mayoritariamente a niveles de universidad y nacionales.
Entonces, realmente esto fue lo que ocurrió: un fuerte rechazo a nivel de base, donde hay estudiantes que tienen sus dudas con el dogma oficial, con las posiciones políticas del régimen y, sobre todo, con lo que hemos vivido en los últimos cinco años, y a la que simplemente le parece una extorsión descarada la medida de ETECSA.
Yo fui delegado en el décimo congreso de la FEU en la Universidad de La Habana (UH) por el plano político. Ahí pedí solamente dos cosas que fueron aceptadas por la mayoría e incluso fue algo que había discutido ya con algunos compañeros y compañeras. La primera, la imperiosa necesidad de crear un mecanismo económico que zafara a la FEU de la UJC. La segunda, que la revista Alma Mater fuera presupuestada y dirigida por la FEU o sus estudiantes. Ambas se subieron al congreso nacional, pero quedaron en papel mojado.
El Estado cubano dice que Cuba es socialista; en esto gran parte de la izquierda internacional está de acuerdo. La derecha miamiense y EEUU también dicen que es socialismo, pero ofrecen el capitalismo de mercado como alternativa ante los fracasos del sistema actual. ¿Cómo entiendes tú el sistema cubano actual?
La gente en la calle dice que el sistema cubano tiene “lo peor del socialismo con lo peor del capitalismo” y yo replico lo que dice el refranero popular más inteligente, porque ahí se encuentran muchas verdades de a pie.
Ya teorizando un poco, el proyecto de corte social cubano sí fue socialista, pero en su estructura política para mí no lo fue. La supresión de la clase elitista y oligárquica por una clase burocrática, vertical y estatista, no son características del sistema socialista que deja ver Marx en sus escritos. Son más bien características heredadas de las formas de creación política del estalinismo soviético.
Marx decía “la clase obrera no puede simplemente apoderarse del aparato estatal ya constituido y utilizarlo para sus propios fines” esa visión profética de la dictadura del proletariado, terminó siendo un fiasco político que ha resultado en estos gobiernos actuales que se dicen de izquierdas, pero actúan haciendo mucho daño.
Siguiendo con la línea de Marx, puede ser una fase del desarrollo humano, que es lo más probable, aun así, tenemos que luchar para superarla porque no se están viendo los buenos resultados.
En recientes años, ha surgido cierta red informal de activistas en Cuba que defienden una visión independiente de izquierdas. ¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan?
Bueno, es cierto que esa red es minúscula y frágil, pero ahí está y se están haciendo cosas desde un punto de vista de la izquierda crítica.
Porque, mientras el gobierno actual se derechiza más y hace la metamorfosis hacia Gorbachov y Putin al mismo tiempo, pero sin ni siquiera entenderse ellos mismos, el pueblo ha empezado a responder con subtextos de desigualdad, pobreza, clases sociales, racismos y a preguntarse realmente qué estamos viviendo y viendo.
Sobre todo, por lo que comento en la pregunta anterior, tenemos una clase burocrática que se ha transformado en una clase burguesa de viajes, carros y negocios.
Entonces, yo creo que ahí radica la principal fuerza de la izquierda crítica: la de alimentar con pensamiento crítico lo que estamos viviendo, darle soluciones reales a la gente. No podemos aceptar que el proyecto alternativo para Cuba sean las imposiciones de la ley Helms-Burton de EEUU. Hay muchos incendios desde diferentes frentes, pero eso no es un obstáculo, significa que estás parado en el lugar correcto.
- José Julián Valiño Hernández es licenciado en Historia en La Habana.
- Para recibir más información sobre esta lucha, sigue el canal de Telegram de Socialistas En Lucha, Cuba.
Entrevistas grabadas por el colectivo Socialistas en Lucha, 05-06-2025:





