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Revuelta contra la apropiación de tierras de Kushner y Trump

La apropiación de tierras con consecuencias ecológicamente devastadoras impulsada por Jared Kushner e Ivanka Trump en Albania ha desencadenado una revuelta. Ariela Zeneli, miembro destacada del partido de izquierdas Lëvizja BASHKË (Movimiento Juntos), habló con Tomáš Tengely-Evans sobre las causas que están impulsando la llamada “Revolución de los Flamencos”.

La revuelta recorre las calles de Albania mientras la “Revolución de los Flamencos” se extiende por todo el país balcánico.

Cientos de miles de personas se manifiestan en la capital, Tirana, así como en otras ciudades y localidades. La policía utiliza cañones de agua contra las y los manifestantes, que, lejos de dejarse intimidar, responden lanzando fuegos artificiales contra la residencia del primer ministro.

En Tirana resuenan los cánticos de “Albania no está en venta” contra los planes del primer ministro Edi Rama de vender parte del litoral al yerno y a la hija de Donald Trump. Jared Kushner e Ivanka Trump quieren convertir la zona costera de Zvërnec en un enclave de lujo para los ultrarricos.

Su proyecto destruiría el Paisaje Protegido de Vjosa-Narta. El flamenco, una de las aves amenazadas por el desarrollo urbanístico de Kushner y Trump, se ha convertido en el símbolo de la “Revolución de los Flamencos”.

La venta de estos terrenos fue el detonante. Pero la revuelta se alimenta de una profunda indignación acumulada contra la corrupción, el autoritarismo, la brutalidad policial, las políticas neoliberales y el apoyo del gobierno a Trump y al genocidio de Israel.

La ira de las manifestaciones se dirige contra toda la clase política, con gente que exige el encarcelamiento tanto de Rama como de Sali Berisha. Rama lidera el Partido Socialista, el partido moderado socialdemócrata, mientras que Berisha encabeza el principal partido de oposición, el conservador Partido Democrático.

Tomáš Tengely-Evans (TTE): ¿Puedes describir cómo son las protestas? ¿Están organizadas por alguna organización concreta o son más bien espontáneas?

Ariela Zeneli (AZ): Las protestas comenzaron inicialmente como una reacción local de habitantes de las zonas de Zvërnec y Pishe Poro-Nartë, que se oponen a la construcción de un complejo turístico de lujo en un área natural protegida.

En un primer momento, la protesta fue impulsada por vecinos y activistas ecologistas, incluyendo el movimiento Lëvizja BASHKË.

Debido a su naturaleza prácticamente intacta y a la laguna que sirve de refugio a aves migratorias como los flamencos, la zona cuenta con el estatus de Paisaje Protegido. Sin embargo, eso no ha impedido que el Gobierno aprobara planes de “desarrollo”.

Durante una protesta en la zona, un manifestante fue arrastrado por guardias de seguridad privados; la policía que estaba allá no protegió a la ciudadanía.

La violencia ocurrida allí el 30 de mayo provocó una reacción y una revuelta ciudadana.

Precisamente esa violencia fue el catalizador que amplió la protesta. Lo que comenzó como una lucha para proteger un espacio natural concreto se transformó gradualmente en una resistencia más amplia frente a la manera en que se gestionan los bienes públicos y el territorio.

En las protestas se han escuchado consignas como: “¡Rama a prisión, Berisha a prisión!”. Esto demuestra que el descontento no se dirige únicamente contra el gobierno actual, sino contra todo el sistema político de los últimos 35 años.

En este contexto, resulta llamativo que el Partido Democrático, como principal fuerza de la oposición, no haya adoptado una postura clara contra el proyecto.

Esto ha llevado a las y los manifestantes a presentar el conflicto no solo como un enfrentamiento contra un partido concreto. Se ve como parte de un sistema más amplio en el que los intereses de la oligarquía nacional y del capital extranjero se aúnan y van en detrimento del interés general.

Con el lema “Albania no está en venta”, hemos exigido la cancelación del proyecto en Zvërnec, la dimisión de Rama y la prohibición de las políticas que favorecen a oligarcas e inversores extranjeros vinculados al poder en perjuicio del interés público.

Criticamos con firmeza la falta de transparencia en torno al proyecto. Por un lado, el primer ministro ha defendido la inversión afirmando que allí se invertirán 4.000 millones de euros. Por otro, ha declarado que todavía no existe un proyecto definitivo.

Estas afirmaciones se contradicen. Rama aparece en directo prácticamente cada día con un discurso diferente y está claro que tiene miedo. También ha pedido negociaciones, pero el mensaje de la protesta es claro: “¡Dimisión!”.

Para mí, la protesta no es simplemente una reacción de indignación ante un plan turístico opaco o ante otro oligarca más. Es una protesta contra un modelo económico que acumula riqueza mediante la expropiación a los y las vecinas.

TTE: ¿Hasta qué punto están extendidas las protestas? ¿Se concentran principalmente en Tirana o también en otras ciudades y localidades?

AZ: La protesta ha tenido su mayor alcance y participación en Tirana, donde se han organizado las principales movilizaciones y donde se ha concentrado la atención pública. Pero la reacción no se ha limitado a la capital.

Se han realizado esfuerzos organizativos en otras ciudades, como Vlora y Durrës, lo que indica que la causa ha encontrado apoyo más allá de la zona directamente afectada por el proyecto.

La cuestión también ha comenzado a movilizar a la diáspora albanesa, con iniciativas y organizaciones en Italia, Alemania y Reino Unido.

Esto demuestra que la preocupación por este proyecto y por la gestión de los bienes públicos en Albania también está resonando entre la gente albanesa que vive en el extranjero.

De esta forma, la protesta está adquiriendo gradualmente una dimensión nacional e internacional, superando los límites de un conflicto local relacionado con un único proyecto turístico.

“La indignación hacia el gobierno y hacia la clase política en general lleva años acumulándose”

TTE: ¿Qué impacto tendría el complejo turístico de lujo de Kushner y Trump?

AZ: En el caso de Pishë-Poro-Narta, la propuesta actual permite instalaciones de alojamiento para agroturismo, zonas de acampada, instalaciones de energías renovables y centros de acuicultura. Además, con la aprobación del Consejo Nacional del Territorio, incluiría la construcción de áreas urbanizadas y carreteras.

Esto tendría un importante impacto ambiental sobre los delicados ecosistemas de la zona de Narta, conocida por su biodiversidad y su relevancia ecológica.

TTE: ¿Las protestas surgieron de repente o el descontento contra el gobierno llevaba tiempo acumulándose?

AZ: No, estas protestas no surgieron de forma repentina y no pueden entenderse únicamente como una reacción al proyecto de Zvërnec y Nartë. La indignación hacia el gobierno y hacia la clase política en general lleva años acumulándose debido a los numerosos problemas existentes en Albania.

Entre ellos se encuentran la corrupción, la emigración de las generaciones más jóvenes, las desigualdades sociales y la concentración de la riqueza en manos de unas pocas personas. En los últimos años se han producido diversos conflictos relacionados con grandes proyectos de desarrollo.

TTE: ¿Participan principalmente jóvenes o hay personas de todas las edades?

AZ: La protesta reúne a personas de diferentes grupos de edad, aunque hay que señalar que la participación juvenil ha sido especialmente destacada.

TTE: ¿Están implicados los sindicatos? ¿Existen llamamientos a la huelga además de las protestas?

AZ: En Albania, la relación con los sindicatos es algo problemática, ya que las dos principales confederaciones sindicales son percibidas como cercanas a los grandes partidos políticos.

Esto les ha impedido desempeñar un papel activo en las protestas contra el proyecto de Nartë y Zvërnec. Como consecuencia, la movilización ha sido liderada principalmente por residentes, activistas y organizaciones cívicas.

TTE: ¿Cómo caracterizarías el gobierno de Edi Rama?

AZ: Desde el punto de vista económico, las políticas del gobierno son neoliberales. Existe una fe ciega en el libre mercado, en las privatizaciones masivas y en las asociaciones público-privadas.

Durante esta década, propiedades que pertenecían a ciudadanos corrientes han sido transferidas a oligarcas mediante una ley especial denominada Ley de Inversores Estratégicos.

Políticamente, el Instituto V-Dem ha caracterizado al gobierno como una autocracia electoral. Según esta definición, existe pluralismo político, pero no un verdadero Estado de derecho; existen instituciones, pero están controladas por el partido gobernante.

TTE: ¿Podrías contarnos algo más sobre Lëvizja BASHKË?

AZ: Lëvizja BASHKË (Movimiento Juntos) se fundó el 18 de diciembre de 2022. Surgió por iniciativa de activistas y miembros de la Organización Política, un grupo que opera desde 2011.

La Organización Política utilizaba al petirrojo como símbolo de libertad y resistencia. El petirrojo representa la visión del movimiento en una “Albania helada” que se está despoblando rápidamente debido a la emigración, especialmente entre la juventud. Ser petirrojos significa “quedarse aquí, en Albania, resistir, vivir con intensidad y cantar, trabajando día tras día por una sociedad más justa y democrática”.

Somos un partido político de izquierdas y progresista. Inicialmente funcionamos como un movimiento de base y hemos participado en numerosas causas sociales.

Entre ellas figuran luchas laborales en las que hemos apoyado a personas mineras, trabajadoras petroleras y obreras de la construcción durante sus protestas.

La causa estudiantil comenzó como una iniciativa de estudiantes y profesores y profesoras de universidades públicas para oponerse a reformas en la educación superior. Posteriormente se amplió a los numerosos problemas que afectan a las y los estudiantes en su vida cotidiana.

También hemos participado en diversas causas sociales: desde una propuesta legislativa para el reconocimiento de un salario digno, hasta la defensa de un transporte público de calidad, la oposición a la destrucción del río Vjosa, la protección medioambiental y la promoción de la igualdad de género.

Lëvizja BASHKË obtuvo representación parlamentaria por primera vez en las elecciones legislativas albanesas de 2025, cuando Redi Muçi fue elegido diputado.

Anteriormente, el partido había participado en las elecciones municipales de Tirana de 2023. El líder del partido, Arlind Qori, se presentó como candidato a alcalde de Tirana y obtuvo cerca del 5 % de los votos, mientras que Mirela Ruko fue elegida miembro del consejo municipal.


Este artículo apareció en Socialist Worker, nuestra publicación hermana en Gran Bretaña.