Manuel Izquierdo, Marx21
En los últimos meses hemos asistido a varias citas electorales, todas ellas concebidas por el PP para desgastar al gobierno central. En el presente artículo esbozo algunas tendencias e incertidumbres que los resultados han puesto de manifiesto.
Resiliencia del PSOE
Tras la debacle de Extremadura, el resultado del Partido Socialista en Aragón confirma la tendencia a la baja del mismo.
Parece que el hecho de llevar a una ministra al territorio no entusiasma al electorado socialista. La imposición de candidatos desde fuera sin contar con los dirigentes territoriales puede transmitir que no se cuenta con las personas que conocen las problemáticas más cercanas.
Asimismo, este hecho favorece la estrategia del PP al ir convocado elecciones en las distintas autonomías; mucha gente vota en clave estatal y no local. Sin embargo, el PSOE ha aguantado e incluso aumentado su apoyo en Castilla y León. La elección del alcalde de Soria como candidato, es lo contrario al lanzamiento de ministros desde Moncloa a las autonomías. Transmite la sensación de que se elige a alguien apegado y preocupado por los intereses del territorio.
Por tanto, no todo está perdido en el PSOE y de nuevo parece que el Manual de resistencia de Pedro Sánchez puede dar alguna sorpresa más.
¿Ha encontrado VOX su techo?
Tras su espectacular ascenso en las elecciones de finales del año pasado en Extremadura, los resultados en Aragón y Castilla y León confirman la consolidación de VOX.
La formación neofranquista se sitúa en números cercanos al 20%, cifras que deben preocupar a cualquier persona mínimamente progresista. Sin embargo, estos números quedan lejos del supuesto sorpasso —más deseado por algunos que realista— del partido ultra contra el PSOE. Asimismo, los problemas internos de la formación reaccionaria —solo puede haber un Caudillo— y la competencia, aún embrionaria, con “Se Acabó la Fiesta” (SALF) de Alvise Pérez pueden lastrar las expectativas del partido de Abascal.
Aun así, estos resultados son una pésima noticia para aquellas personas que defendemos no solo un modelo político y económico más justo, sino para cualquier persona preocupada por la dignidad y el respeto hacia todas y todos sus semejantes.
Este ascenso lleva normalizando desde hace tiempo fundamentos antes defendidos únicamente por grupos neonazis, como la “Teoría del Gran Reemplazo”, que afirma que hay un complot —liderado por una supuesta conspiración judía— para sustituir a la población blanca europea por personas fundamentalmente del Magreb y del África negra. Y más allá de extender este veneno entre la opinión pública, enfrentando al trabajador nativo con el trabajador inmigrante, condiciona las políticas públicas del partido de Feijoo, así como el discurso político en general, y también sirve para normalizar al partido.
Ultra derechización del PP
En ninguna de las citas electorales ha conseguido el PP alcanzar sus máximos objetivos.
La estrategia del PP es ir convocando elecciones a conveniencia del partido. Cada elección es utilizada por el liderazgo de la Calle Génova en clave estatal con el objetivo de debilitar al gobierno de Sánchez. Los intereses o los problemas de la gente corriente de los territorios poco les importan, todo se reduce a cálculos electorales partidistas.
Este objetivo ha sido conseguido en Extremadura y Aragón, no así en Castilla y León. No sabemos cómo la evolución de la agresión imperialista de Estados Unidos e Israel contra Irán puede influir en futuros comicios, dada la oposición discursiva del gobierno estatal contra esta agresión bélica en consonancia con una oposición social a la misma, que parece mayoritaria.
Por otra parte, la estrategia de concentrar el voto de la derecha tampoco ha funcionado. VOX está más fuerte con cada cita, aunque, como se ha comentado anteriormente, parece que ya no sube tan rápidamente como antes.
Ante ello, la actitud del PP ha variado. Por una parte, se ha presentado como el adalid de la moderación, frente al radicalismo del sanchismo y de VOX.
Pero la mayoría de las veces el PP acepta sin ambages los marcos discursivos y las propuestas políticas de los de Abascal. No es sorprendente, dado que la formación ultraderechista emergió de las entrañas del gran partido de la derecha, donde existen sectores cercanos ideológicamente a VOX. Asimismo, el PP no quiere alejarse de las bases y votantes de VOX que igualmente podrían apoyarles.
Por lo expuesto, los de Feijoo no ocultan que gobernaran con VOX sin problemas. Y dada la polarización social existente, esto no tendrá efectos negativos en sus perspectivas de alcanzar la Moncloa en 2027.
La izquierda estatal fracasa
Las condiciones de Extremadura no se han dado en Aragón ni en Castilla y León. No teníamos en estos territorios una izquierda anclada en los mismos que transmitiera una imagen de unidad y de cercanía a los problemas reales de la gente, además de un liderazgo carismático.
Los resultados han sido catastróficos.
En Castilla y León SALF supera ampliamente a Podemos, que también sacó unos lamentables resultados en Aragón. Sigue habiendo una falta total de autocrítica en la formación morada. Todo es culpa del acoso —real— mediático, judicial y policial, pero nada se debe a los propios errores. Porque lo que puede estar percibiendo gran parte del electorado progresista es una actitud sectaria y auto referencial, más allá de que muchas de las propuestas y prácticas de la formación morada sean bastante atractivas para la izquierda.
Asimismo, IU-SUMAR tampoco avanza, aunque resiste mejor que Podemos. Con los pactos en el pasado de IU con el PSOE, la formación de izquierdas aparece como un apéndice cómodo del gran partido progresista del Régimen del 78. Al final, en un clima de polarización, la tibieza no moviliza y la gente al final opta por el original —en este caso el PSOE— frente a la copia, SUMAR.
¿Qué pasará en Andalucía?
Juanma Moreno, que prometió que solo estaría 8 años, encabezará de nuevo al PP en la cita que ha decidido convocar para mayo.
Frente a él una dirigente del aparato, María Jesús Montero, enviada desde Madrid. De nuevo el mismo guión que en Aragón, ¿espera el PSOE un resultado diferente?
Juanma Moreno espera darle la estocada al PSOE en el que fue uno de sus principales graneros y prescindir de VOX para gobernar en solitario.
A la izquierda del PSOE habrá tres opciones: Por Andalucía (IU – SUMAR) y Podemos, en clave estatal, y Adelante Andalucía en clave nacional. Pero el análisis de lo que pueda ocurrir y de lo que finalmente ocurra será fruto de artículos posteriores.





