Barcelona
El sábado, 31 de enero, unas 5.000 personas volvimos a salir a las calles de Barcelona en solidaridad con el pueblo palestino.
La manifestación portaba lemas por el embargo real y efectivo de armas a Israel, la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con ese país, así como por la libertad de las y los presos palestinos.
El “acuerdo de paz” auspiciado por EEUU supone, en la práctica, la continuación del genocidio a cámara lenta. Israel ha asesinado a cientos de personas desde su firma, y continúa expandiendo los asentamientos ilegales y las políticas de apartheid en Gaza y Cisjordania.
Aunque las movilizaciones han sido menos numerosas que hace unos meses, muestran que sigue habiendo una fuerte conciencia de solidaridad con Palestina. Otro ejemplo fue el concierto por Palestina que llenó el Palau Sant Jordi con 16.000 personas solo dos días antes.
Pese a la brutalidad de la violencia ejercida contra el pueblo palestino, Israel está inmerso en una crisis de la que trata de huir hacia adelante. La enorme pérdida de legitimidad, las masivas movilizaciones e incluso las tímidas medidas que algunos gobiernos han impuesto al comercio con Israel muestran que es posible plantarle cara al monstruo.
La manifestación en Barcelona, convocada por la coalición Prou Complicitat amb Israel, la Comunitat Palestina de Catalunya, el Global Movement to Gaza y la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina, contó con la presencia de muchas organizaciones, partidos y sindicatos. Es imprescindible mantener la presión, y tratar de aumentar la base militante para volver a plantear huelgas que puedan directamente golpear la economía del Estado genocida de Israel.
Dani Bravo, Marx21 Cataluña
Sevilla
El domingo, 1 de febrero, se celebró en Sevilla una magnífica manifestación por Palestina.
La marcha, convocada por la Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla, la Comunidad Palestina de Sevilla, y otras entidades, desfiló desde la Plaza del Altozano en Triana hasta la Alameda de Hércules, en el centro histórico de la ciudad.
La gente siempre responde, a pesar de la lluvia, y más de 1.000 personas participamos en la protesta. Hasta vinieron compañeras de Huelva. Acudieron, además, personas de las jornadas internacionales por Cuba que se han realizado este fin de semana en Sevilla.
El pueblo responde ante las injusticias.
Flor de Palestina
Madrid
El domingo, 1 de febrero, Madrid se echó a las calles una vez más para demandar un alto el fuego en Palestina.
Uno de los eslóganes más gritados fue: “Palestina libre desde el río hasta el mar”.
El poder popular ha sido crucial para lograr los últimos avances en el alto el fuego: las protestas masivas, los boicots y los incansables esfuerzos de ciudadanos/as de todo el mundo han desempeñado un papel decisivo a la hora de presionar a Estados Unidos, el aliado más cercano y principal financiador de Israel, para que tome medidas para poner fin a la matanza del pueblo palestino que el mundo ha presenciado durante los últimos dos años. Cuando las personas unen sus voces, plataformas y recursos para exigir justicia, pueden suceder cosas poderosas.
Sin embargo, este alto el fuego ha seguido hasta ahora el mismo patrón que los anteriores en la región: Israel rompe unilateralmente los acuerdos de paz y continúa con la agresión sin hacer caso al derecho internacional y humanitario. Los asesinatos y los bombardeos no han cesado en absoluto. Las noticias que siguen saliendo a la luz desde el terreno revelan que, aunque se ha permitido la entrada de más ayuda y algunas personas han podido regresar a sus hogares, todo lo demás sigue igual.
La afirmación de Trump de que el genocidio ha terminado no se sostiene ante los acontecimientos, dada la evidencia de que las atrocidades continúan ocurriendo. Y lo que es más importante, aunque todo el territorio ha sido bombardeado hasta quedar en ruinas y casi inhabitable, no hay indicios claros de que los responsables vayan a ser llevados ante la justicia, mientras que continúan sin llevarse a cabo debates significativos sobre la rendición de cuentas.
Miles de personas siguen desplazadas, viviendo entre los escombros sin acceso a alimentos, agua o electricidad. Los colonos están bloqueando deliberadamente la entrada de camiones de ayuda humanitaria a Gaza, lo que agrava el sufrimiento de la población civil y agudiza la catástrofe humanitaria. El daño ambiental es inconmensurable: el agua y el aire contaminados, así como los escombros tóxicos amenazan tanto la tierra como la salud de las generaciones futuras. En resumen, la situación humanitaria sigue siendo catastrófica, y las personas palestinas que han sobrevivido a dos años de genocidio siguen viviendo en condiciones intolerables.
Exigimos el fin de las atrocidades cometidas en Palestina e insistimos que se presente un plan concreto y viable para garantizar la justicia, la soberanía y la liberación del pueblo palestino. Reclamamos una paz auténtica y no descansaremos hasta que se haga realidad. El plan de Trump es un ataque al derecho del pueblo palestino a vivir en su tierra.
Un plan de paz verdadero y significativo debe ir acompañado del cese total de los asesinatos y los ataques por todas las partes, sin excepciones, así como de una verdadera rendición de cuentas por los horribles crímenes cometidos en los últimos 48 meses, no solo en Gaza, sino también en Cisjordania. Para que haya confianza en este proceso, es necesario respetar el derecho humanitario y cumplir con las promesas.
La ocupación israelí de Palestina y el desplazamiento del pueblo palestino deben terminar. El pueblo palestino debe recibir el pleno reconocimiento y la soberanía completa sobre su Estado. Este es un requisito fundamental para cualquier esperanza de una paz duradera y satisfactoria. Las condiciones no deben dejar a ninguna de las partes en una posición vulnerable y expuesta a los ataques. Nada de esto puede basarse en las decisiones o la voluntad de la potencia ocupante, sino que debe basarse incondicionalmente en la justicia, la igualdad y la libertad.
Una cosa está clara: nuestro movimiento debe continuar su lucha por la dignidad humana y la justicia ambiental en todas partes. Mientras Gaza y Cisjordania sigan bajo la ocupación, es responsabilidad del mundo seguir alzando la voz, protestando y manteniendo una solidaridad internacionalista inquebrantable con el pueblo palestino.
Por esto la manifestación exigió el embargo de armas ya, así como la ruptura de relaciones en todos los ámbitos con Israel.
Otros eslóganes fueron: ¡No al plan colonial! ¡Siempre con la resistencia del pueblo palestino! ¡Free Palestine!
Ángeles García Corbelle





