Mujeres en la historia

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Belén Palos, Marx21

Niuta Tajtelbaum (Łódź, 1917 – Varsovia, 1943) fue una luchadora judía de la resistencia antifascista y heroína del Gueto de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial.

Niuta aprovechó su aspecto inocente y juvenil en sus incursiones, llegando a matar a cuatro agentes de la Gestapo a sangre fría.

Niuta nació en 1917 en el seno de una acomodada familia hasídica judía. Desde pequeña mostró solidaridad con la plantilla en huelga de la fábrica de su padre, lo que le supuso problemas con el resto de su familia.

Como su amigo y camarada Jerzy Duracz, alias “Felek”, recordaba: “habiendo conocido a trabajadores hambrientos, había tenido de pequeña una gran vergüenza de vivir entre tantas comodidades. Desde entonces se llevaba el pan de casa, compartía todo lo que tenía”. No es sorprendente, pues, que desde joven se sintiera atraída por los ideales de izquierdas. Así, en su adolescencia, se unió a diversas asociaciones socialistas y comunistas.

Sus estudios de filosofía e historia en la Universidad de Varsovia se vieron interrumpidos en 1939 al estallar la guerra.

Con otras compañeras judías estudiantes con las que se había opuesto a la segregación y el antisemitismo, huyeron a Lviv, donde siguió militando en círculos de izquierdas. Tras la ocupación germana en otoño de 1941, el grupo de amigas regresó a Varsovia.

En enero de 1942, la Niuta se unió al Partido Obrero Polaco (PPR en polaco, a partir de Polska Partia Robotnicza), que empezó a formar pequeños grupos de combate. Niuta fue una de las primeras voluntarias en unirse a la resistencia clandestina de la ciudad, y entrenó a un grupo de siete mujeres, enseñándoles, entre otras cosas, a construir explosivos y plantar minas.

Durante la Gross Aktion, la operación nazi para exterminar en masa a la población judía del Gueto de Varsovia, y en medio de las deportaciones masivas del verano de 1942, la Niuta se marchó de la ciudad para unirse a la lucha contra los alemanes, para volver más tarde.

Entró a formar parte entonces de la unidad especial, el Spetzgruppe, del Armia Ludowa, el ejército de combatientes partisanos del PPR. Niuta participó en todas las operaciones principales realizadas en Varsovia, en parte gracias a que hablaba alemán con fluidez.

Ayudó en el robo del banco municipal de ahorros, cortando líneas de teléfono y distrayendo al cajero de la entidad, en la que fue la primera operación del grupo, donde se recuperó un millón de zlotys que los alemanes se habían apropiado como castigo colectivo.

Niuta se aprovechaba de su aspecto inocente y su pelo rubio para infiltrarse hasta las mismas líneas nazis

Pero Niuta no solo se valía de su inteligencia y valentía en sus operaciones.

La chica de veintidós años tenía los ojos azules, la piel clara, y el pelo rubio y largo, recogido en dos trenzas que le sobrepasaban la cintura. Vestida de campesina polaca, la agente clandestina se aprovechaba de sus atributos físicos y aspecto inocente para infiltrarse hasta las mismas líneas nazis de la ciudad con total impunidad.

Consciente de su aspecto, casi un ideal de mujer aria, un día de 1942 Niuta se acercó al cuartel general nazi de Varsovia. Al ser cuestionada por el guardia a cargo del registro de entrada, Niuta contestó tímidamente que debía encontrarse con un oficial alemán de alto rango por una “cuestión personal”.

Según los rumores que después volarían por todo el Gueto de Varsovia, los nazis la dejaron pasar riendo y entre groserías, imaginándose que el general había dejado embarazada a una amante.

Ella, con timidez, les agradeció, para después con una frialdad absoluta, atravesar el cuartel hasta la oficina del oficial, donde antes de que éste pudiera decir palabra, Niuta sacó una pistola con silenciador y le disparó en la cabeza. El nazi murió al instante. En completa calma, Niuta se dirigió de nuevo a la salida, donde dio las gracias dulcemente al guardia.

En 1943, Niuta ya era la combatiente más buscada por el Tercer Reich, cuando la Gestapo ofreció una recompensa de 150.000 zlotys para quien pudiera capturar a “la pequeña Wanda de las trenzas.”

Ya era también la asesina más buscada cuando, con su disfraz habitual de campesina, y siempre según los rumores en el Gueto de Varsovia (los detalles y la extensión de todas sus operaciones nunca se han conocido), asesinó a dos oficiales e herió a un tercero. Para culminar su misión, Niuta se infiltró en el hospital con una bata blanca, donde finalmente mató al oficial herido.

Debido a la intensa búsqueda de la Gestapo, Niuta cambió su aspecto y se tiñó el pelo. En mayo de 1943, recibió órdenes de huir de Varsovia, pero acabó volviendo, según algunas versiones, para ayudar a su hermana a encontrar refugio.

Fue capturada el 19 de julio de 1943 y torturada durante semanas en la sede de la Gestapo, donde la desfiguraron. Niuta no reveló ningún nombre, ni seudónimo, ni dirección. Fue ejecutada por la Gestapo en septiembre de 1943.

En abril de 1945, Niuta Tajtelbaum fue galardonada póstumamente con la Cruz Gruenwald, de tercera clase, por el Alto Mando del Ejército polaco.