El miércoles, 27 de agosto, Israel mató a 51 personas en Gaza, incluyendo a 12 que esperaban ayuda alimentaria.
Camilla Royle
El presidente estadounidense Donald Trump invitó al belicista Tony Blair para discutir la división de Gaza. El ex primer ministro británico Blair —criminal de guerra por su papel en la destrucción de Irak— quiere que Gaza se convierta en un moderno centro comercial y destino turístico. Mientras hablan de su plan de “paz”, el implacable bombardeo israelí sobre la ciudad de Gaza se ha intensificado, incluso mientras la gente palestina pasa hambre.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, está decidido a seguir adelante con la invasión de toda Gaza. Ha desestimado las crecientes protestas dentro de Israel, incluidas las de personas que temen que la guerra ponga en peligro a las y los rehenes israelíes.
Netanyahu ha declarado: “Los que piden el fin de la guerra están retrasando la liberación de los rehenes y asegurando que los horrores de la masacre vuelvan”. Cuando se le preguntó sobre el plan para un Estado palestino, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, respondió que no habría ninguno.
El Estado terrorista israelí está utilizando una fuerza abrumadora, destruyendo bloques enteros con tanques y aviones de combate. Según informan los testimonios palestinos, no pueden salir de sus casas y no tienen adónde ir. Alrededor de un millón de personas viven en la ciudad de Gaza. Muchas de ellas ya han sido desplazadas de otras partes de Gaza durante los combates.
El miércoles, 27 de agosto, Israel mató a 51 personas palestinas en Gaza, entre ellos 12 que esperaban ayuda alimentaria. El Estado israelí ha empujado deliberadamente a Gaza hacia la hambruna, restringiendo sistemáticamente el acceso a bienes esenciales y destruyendo granjas e invernaderos. Forma parte de una estrategia para controlar a los palestinos mediante el hambre masiva.
Sistema mortal
Una investigación del grupo Forensic Architecture reveló que “Israel ha desmantelado sistemáticamente el antiguo y eficaz ‘modelo civil’ de distribución de ayuda a través de organizaciones humanitarias y la comunidad local. En su lugar, Israel ha establecido un ‘modelo militar’ de distribución de ayuda que lleva a cabo un racionamiento por inanición. A través de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) y la ayuda lanzada desde el aire, Israel ha creado una dependencia de un sistema que, según nuestras conclusiones, es mortal por diseño”.
La red de distribución de ayuda gestionada por las Naciones Unidas había operado en 400 lugares de Gaza. Ahora ha sido sustituida por solo cuatro “megacentros” gestionados por la Fundación Humanitaria de Gaza, respaldada por Israel. La población palestina se ve obligada a recorrer largas distancias para encontrar ayuda alimentaria y a entrar en zonas de combate activo. Los soldados utilizan munición real contra las personas que buscan comida, con más de 1.300 muertos solo en los últimos tres meses.
La población de Gaza se está muriendo de hambre. El miércoles murieron de inanición diez personas, entre ellas dos niños. Todos los Estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, excepto Estados Unidos, han respaldado el informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC) publicado la semana pasada. Este confirma que hay una hambruna en Gaza y que se trata de una crisis “provocada por el hombre”.
Aunque hay algunos alimentos disponibles en los mercados, los precios se han disparado. Además, los alimentos no tienen el valor nutricional adecuado para ayudar a las personas que se enfrentan al hambre.
Sanciones
Durante el ataque a Gaza, también se ha producido un aumento de la violencia en Cisjordania, por parte del ejército israelí y de los colonos sionistas.
Las tropas israelíes llevaron a cabo una redada en la madrugada del miércoles en la ciudad de Nablus. Cientos de soldados irrumpieron en casas y tiendas, hiriendo a decenas de personas. El enviado de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, ha dicho que la matanza en Gaza terminará en cuatro meses. Dijo: “Vamos a resolver esto de una forma u otra, sin duda antes de que termine este año”.
Añadió: “Es un plan muy completo el que estamos elaborando” que “refleja los motivos humanitarios del presidente Trump en este asunto”. Trump presentó a principios de este año propuestas para que Estados Unidos se hiciera con el control de la Franja de Gaza. Se trata de un plan para la limpieza étnica de los palestinos.
Y el ex primer ministro laborista Tony Blair será recordado para siempre como el primer ministro que llevó a Gran Bretaña a una guerra en Irak que causó un millón de muertos. Apoyó un conflicto imperialista frente a la enorme oposición del movimiento antiguerra. El criminal de guerra debería estar en La Haya enfrentándose a un juicio por asesinato en masa, en lugar de intentar hacerse con más territorio en Oriente Medio.
El actual Gobierno laborista británico no solo es cómplice del genocidio en Gaza, sino que está desempeñando un papel activo en el suministro de piezas para aviones de combate y en el uso de aviones espía de la RAF para ayudar al genocidio.
A pesar de sus declaraciones, ningún gobierno europeo ha roto sus relaciones con el Estado sionista, ni mucho menos ha impuesto sanciones reales.
Nos urge salir a la calle para exigir un embargo de armas y el fin del comercio con Israel.
Este artículo apareció en Socialist Worker, nuestra publicación hermana en Gran Bretaña.





