Marx21
Aquest mes, aquesta secció va de Yadira Álvarez Betancourt, una companya que ens acaba de deixar.
Vam conèixer la Yadira als xats de l’esquerra cubana. Allà mostrava la seva lucidesa i calidesa humana.
Al llarg de diferents converses, vam veure que coincidíem molt. D’una banda, a l’anàlisi del món. Però també, i encara més important, a enfocar la política, no pas en grandioses declaracions “intel·lectuals” (i típicament masculines), sinó en la centralitat de les persones des de baix, les persones de carn i ossos.
Yadira de vegades es definia d’anarquista, però era un anarquisme que coincidia amb la visió del socialisme des de baix que és l’essència del marxisme revolucionari.
Es va afiliar a Marx21 el desembre de 2022. Des de llavors ha escrit diversos articles per a aquest butlletí. Sobre qüestions culturals, amb nom propi; però quan tocava denunciar directament els abusos del govern, de manera anònima. Volia lluitar però no assumir riscos evitables.
Tot i així, va patir l’atenció especial de la Seguretat de l’Estat cubà. La van “entrevistar” durant 10 hores, perquè deixés d’escriure en publicacions independents, que havien estat la seva manera d’arribar a la fi del mes, impossible només amb el salari del seu treball a la universitat.
Es va quedar sense aquests ingressos, però va continuar escrivint per a Marx21. La columna de Dones en la Història del mes passat va ser una versió reduïda d’un text llarg que Yadira ens va passar a principis de desembre —ja molt malalta— quan li vam demanar alguna cosa sobre Ursula Le Guin (increïblement, havia entrevistat aquesta autora l’any 2006!)
Ens vam assabentar, des de lluny, que tenia càncer. S’hi va enfrontar de cara, fins i tot escrivint impressions al seu blog. Un d’aquests textos el publiquem aquí.
Sabem que va tenir cuidadores excel·lents a l’hospital a l’Habana.
A més, sabem que —a causa del bloqueig i també que el Govern cubà prefereix invertir els diners en la construcció d’hotels de 5 estrelles que en el sistema sanitari, agricultura, la xarxa elèctrica… que és el que la població realment necessita— sovint faltaven elements del tractament.
Des de l’hospital, Yadira seguia denunciant aquestes i altres injustícies, fins que va morir la nit del 4 de gener.
Va ser una persona molt estimada, per moltes coses. Així que aquí reproduïm extractes de les notes de moltes persones que la estimaven.
Fins sempre, hasta siempre, Yadira.

Veus des de Cuba
Yadira tenía el don de conectar con cientos de personas. De brindarles esa luz que poseía. Encontramos la felicidad en pequeños actos. Cocinar, caminar por el barrio. Sentarnos a escuchar música en un parque. Deambular sin rumbo descubriendo la ciudad. Recomendarnos libros, series, discografías. Hablar, con franqueza, sobre nuestros dolores y sueños. Planificar nuestro hogar y el futuro en común…
Con ella aprendí sobre la valentía, la humildad y el amor necesarios para educar y proteger a niños distintos, sobre cuidados colectivos, sobre ciencia ficción feminista, sobre gatos.
Dariel Aguilera Vadell
Yadi no solo fue para mí esa amiga que me oyó las muelas depresivas de la migración, fue también una compañera de lucha, una hermana que sufrió cada injusticia con una sensibilidad enorme. Desde Socialistas en Lucha junto a unos cuántos locos más soñamos una Cuba justa y por ese sueño hay que seguir luchando.
Yo no sé rezar. No creo en nada que no veo, pero mi amiga Yadira no va a estar aquí mañana y me siento impotente, inmóvil y miserable por no poder hacer nada por ella.
Me complace saberte rodeada de esa cofradía hermosa de amigos que hemos construido y nos resguarda desde donde sea que estemos, a mí en la lejanía y a ti en la partida.
Lisbeth Moya González
Supiste crecer como escritora, como persona, como profesora. Fuiste adalid de muchas causas justas, te ganaste con voz propia un lugar entre muchos proyectos que hoy te han hecho homenaje…y cuando llegó esta última etapa, nos demostraste que valía la pena encarar la situación y plantarle batalla hasta el mismo final.
Gonzalo Morán
Con 29 años Yadira escribía muy bien, pero siempre supo seguir mejorando. Ganó el premio Oscar Hurtado de ciencia ficción con su cuento “Carne y Pescado” en la primera edición del concurso.
Yadira podría haber ganado muchos más premios literarios porque calidad le sobraba, pero prefirió ser socialmente activa y priorizar otras cosas que consideraba importantes.
Y en realidad, en un país que zozobra entre la vulgaridad y la ignominia, necesitamos muchos más seres humanos como ella, con su espíritu, su sensibilidad y su valentía para defender las ideas que consideraba justas.
Carlos A. Duarte, Revista Korad de Ciencia Ficción y Fantasía
Fuiste mucho más que una escritora; fuiste un motor de cohesión para la comunidad de lo fantástico en Cuba. Tu legado más visible fue la creación y edición del boletín Estronia. En una época de dificultades de conectividad, Estronia se convirtió en el faro de información esencial para los amantes de la ciencia ficción y la fantasía en Cuba…
Tu fe inquebrantable en que la fantasía es, ante todo, una herramienta para mejorar el mundo. Nos enseñaste que la literatura de género en Cuba no era solo un refugio, sino una forma de entender nuestra realidad y de proyectar nuestros sueños.
DiALFa, Proyecto para la Divulgación del Arte y la Literatura Fantástica
Yadira murió. Yadira ya es polvito de estrellas. Dios fue bueno y lo que iba a ser una noche agónica, se convirtió en un instante apacible y un cocuyito apagándose.
«A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías».
«¿Qué sabéis de la Muerte?
Nada.
Ni siquiera si existe»
Claudia Rafaela Ortiz Alba
I com a mostra del que havia d’haver pogut escriure Yadira, tanquem amb altres paraules d’aquesta mateixa amiga molt propera. Claudia va dir sobre l’atac de Trump a Venezuela, on va perdre un altre amic estimat:
Ha sido un día de mierda. He tenido que llorar 2 muertes en menos de 24 h.
No le laven más la cara a ningún imperialismo, por favor. Y menos al más extremista y feroz. No le hagan ese favor. No deseen las bombas sobre sus cabezas, que, con el cuento chino de ayudar a un país a deshacerse de un gobierno autoritario, los muertos los pondremos nosotros, no ellos.
La Cuba y la Venezuela que serán es un asunto nuestro. De los que cansados de todo nos tiraremos a la calle para exigir dignidad, o no. Pero no pidan drones o misiles extranjeros sobre nuestro cielo, la guerra siempre es muerte y dominación.
No fue defensa propia, a Estados Unidos no lo estaba atacando nadie. No fue por la libertad ni la democracia, es una ocupación. Estados Unidos gobernará Venezuela hasta que haya una «transición segura, adecuada y sensata», y quienes tenemos memoria sabemos qué significa eso: chantaje, extractivismo, violencia y terror. Es tomar lo que ellos entienden por justicia con sus manos, o en este caso sus garras, y pavonear ser los dueños del mundo, una vez más.
No hay derecho.
Claudia Rafaela Ortiz Alba





