El texto siguiente es una transcripción traducida de un mensaje que David Stiggers, líder sindical en Minneapolis, envió con motivo del 1 de mayo de 2026, a World Against Racism and Fascism, la red global de movimientos unitarios contra el fascismo y el racismo. David Stiggers es presidente del Sindicato Unificado del Transporte en Minnesota, ATU Local 1005, y una persona clave en las recientes movilizaciones contra el ICE en su ciudad.
El movimiento obrero siempre ha estado en el centro de la lucha contra el racismo y el fascismo. La clase multimillonaria intenta hacer que nos enfrentemos entre las personas de clase trabajadora, mientras se lucran a costa de nuestro trabajo.
En estos momentos, es crucial que los sindicatos elaboren estrategias, se organicen y se movilicen para trabajar conjuntamente en la lucha contra el racismo. Y como sindicatos, estamos en una posición privilegiada para ser un eje de esta lucha.
Actuamos donde se genera el poder. Estamos en los centros de trabajo y en las comunidades. Por eso, cuando los sindicatos adoptan una misión social más amplia que va más allá de los salarios y los contratos, nos convertimos en la columna vertebral de la resistencia democrática.
La gente mira a los sindicatos para aportar estabilidad, porque traemos números. Aportamos disciplina, credibilidad y la capacidad de conectar la lucha política con la vida cotidiana.
¿Y qué es lo que más teme el fascismo? La acción colectiva arraigada en la clase trabajadora. Por eso, construimos solidaridad sin importar la raza ni la condición social, y transformamos el miedo en confianza. Así, cuando los y las trabajadoras actuamos de manera unitaria, las comunidades se suman a la lucha.
Pero no podemos vencer el racismo con más racismo. Debemos vencer el racismo con solidaridad.
El racismo es una excusa para el capitalismo, y el capitalismo es la mentira que te repite constantemente que, si trabajas más, estarás mejor. Y si trabajas más, tendrás más. Mientras tanto, cambian las reglas del juego para que nunca puedas ganar. Pero podemos ganar conjuntamente, porque en el movimiento obrero, la victoria de uno o una es la victoria de todo el mundo.
Y recuerden que no luchamos por la paz. Luchamos por la liberación, porque, como sabéis, se puede tener paz mientras se sufre la opresión. Así que la paz no es la respuesta. La liberación es la respuesta. La libertad es la respuesta.
Por eso, saludo a las y los activistas y sindicalistas que han aceptado esta cruzada de por vida para derrotar al fascismo, al racismo y al clasismo. El tema de clase también está presente.
Aquí en Minnesota y en todo Estados Unidos, el movimiento obrero os apoya en esta lucha. Y seguiremos luchando con toda nuestra fuerza colectiva hasta alcanzar nuestra meta. Nuestro objetivo es el poder para el pueblo. Así que nos vemos en frente de la lucha, en solidaridad.
Video del mensaje:





