Declaración sobre Venezuela de la Corriente Socialista Internacional (IST), de la que Marx21 forma parte
- Las incursiones estadounidenses en Venezuela la noche del 2 al 3 de enero y el secuestro y encarcelamiento del presidente Nicolás Maduro y su mujer son actos flagrantes de agresión imperialista. La declaración de Donald Trump de que “vamos a gobernar Venezuela” resume la arrogancia del poder estadounidense. Sus justificaciones —que Maduro es el jefe de un cártel de la droga, que su régimen es antidemocrático, etc.— son, por usar una de sus palabras favoritas, falsas. Se trata de derrocar un régimen que, especialmente durante la presidencia de Hugo Chávez, ha sido una espina clavada para Washington, y de apoderarse de las mayores reservas de petróleo del mundo. Trump se jacta: “Vamos a hacer que nuestras gigantescas compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren”. Ha puesto de manifiesto la falsedad de sus denuncias sobre las “guerras eternas” y los intentos de cambio de régimen de anteriores administraciones estadounidenses.
- El ataque a Venezuela debe verse en el contexto de la reafirmación por parte de Trump de la doctrina Monroe en su nueva Estrategia de Seguridad Nacional. Esta política, que advertía a las potencias europeas que se mantuviesen alejadas de las Américas, expresaba el objetivo de Estados Unidos, en sus inicios, de dominar el hemisferio occidental. Fue solo a finales del siglo XIX que Washington adquirió la fuerza suficiente para empezar a desplazar a Gran Bretaña, hasta entonces la potencia imperialista dominante en Latinoamérica. Este proceso estuvo acompañado de una guerra con España y numerosas intervenciones militares en Centroamérica.
- Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos respondió al avance de la izquierda en Latinoamérica contribuyendo a la organización de numerosos golpes militares (Guatemala, Brasil, Chile, Argentina), invadiendo la República Dominicana y Granada, y apoyando sangrientas guerras contrarrevolucionarias (Bolivia, Guatemala, El Salvador, Nicaragua). En 1989, una invasión estadounidense destituyó y encarceló a Manuel Noriega, ex agente de la CIA y presidente de Panamá.
- Sin embargo, ahora, el dominio global del imperialismo estadounidense se encuentra bajo creciente presión. China se ha convertido en su mayor rival militar y tecnológico, y en el mayor mercado para las materias primas y las exportaciones agrícolas de Latinoamérica. La administración Trump ha hecho del fortalecimiento de su dominio sobre el hemisferio occidental y sus recursos su principal prioridad estratégica. De ahí las amenazas a Panamá, Groenlandia y Canadá. De ahí también el apoyo financiero al gobierno ultraneoliberal de Javier Milei en Argentina. Y de ahí ahora el ataque a Venezuela.
- Al derrocar a Maduro, Trump está apuntando con un arma a la cabeza de todos los demás presidentes latinoamericanos. Si Estados Unidos logra imponer un cambio de régimen en Venezuela, Cuba podría ser el próximo objetivo. Trump y su Secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de exiliados cubanos, quieren erradicar cualquier vestigio de los desafíos revolucionarios al imperialismo estadounidense en las Américas. La mayoría de los gobiernos probablemente se limitarán a protestas verbales y buscarán congraciarse con Trump. Exigimos que todo Estado que diga apoyar la democracia condene inequívocamente la intervención estadounidense y tome medidas para aislar al agresor.
- La única respuesta efectiva al ataque estadounidense vendrá desde abajo, sobre todo de las masas trabajadoras de Venezuela y del resto de la región. Oponerse a estos ataques no tiene nada que ver con apoyar al régimen autoritario y corrupto de Maduro. Es el derecho exclusivo de las masas venezolanas, con su larga historia revolucionaria, derrocarlo. Deben contar con el respaldo de un movimiento global de solidaridad con el pueblo venezolano. Instamos a todas aquellas personas y fuerzas que apoyan la lucha del pueblo palestino contra la ocupación genocida de Israel a unirse a este movimiento. ¡Fuera las manos de Venezuela! ¡Abajo el imperio pirata de Trump!
Coordinación de la Corriente Socialista Internacional
3 de enero de 2026





