Bernadette surgió del movimiento por los derechos civiles en Irlanda del Norte.
En enero de 1972, Bernadette Devlin (ahora McAliskey) cruzó el hemiciclo de la Cámara de los Comunes del Parlamento británico para golpear al secretario del Interior conservador, Reginald Maudling. El día anterior, Bernadette se disponía a pronunciar un discurso en una marcha pacífica por los derechos civiles en un barrio mayoritariamente católico de Derry, ciudad del norte de Irlanda, bajo ocupación británica. En ese momento el ejército británico abrió fuego, matando a 13 personas, hechos que se llegaron a conocer como el Domingo Sangriento.
Maudling declaró ante el Parlamento que el ejército actuó en defensa propia.
La acción de Bernadette ese día resume su valiente y permanente compromiso con la libertad y el socialismo irlandeses.
Bernadette declaró más tarde al Socialist Worker, publicación hermana en Gran Bretaña de Marx21: “El hecho es que Maudling mintió descaradamente. Lo acusé de mentir, pero no se puede llamar mentirosos a los ministros. Así que me pidieron que saliera de la Cámara y, al pasar, lo golpeé. Una vez pasado el Domingo Sangriento, no había nada que no creyera que el gobierno británico fuera capaz de hacer. Cualquier ilusión que tuviera de que fuera algo más que una máquina de matar se esfumó en ese momento”.
Bernadette forjó su política internacionalista en esa lucha contra la ocupación de Irlanda y el establishment británico.
Creció en un hogar católico de clase trabajadora en el condado de Tyrone, en el norte de Irlanda. Su familia vivió en la pobreza tras la muerte de su padre. Su madre falleció cuando Bernadette tenía 19 años, dejándola a cargo de la crianza de sus cinco hermanos mientras estudiaba en la Universidad Queen’s de Belfast.
En 1968, era una destacada líder de la organización estudiantil de derechos civiles, People’s Democracy (PD, Democracia Popular). La universidad la expulsó por su activismo.
El día de año nuevo de 1969, PD organizó una marcha de Belfast a Derry, inspirada en la marcha de Martin Luther King Jr. en Washington.
El papel del PD en la lucha abrió el camino para que Bernadette fuera elegida al Parlamento británico. En abril de 1969, Bernadette fue elegida diputada por Mid Ulster. A los 21 años, era la diputada más joven de la historia en ese momento.
En agosto de 1969, Bernadette fue condenada a seis meses de prisión por su participación en la Batalla del Bogside. Este levantamiento de tres días se desencadenó tras una marcha provocadora de los aprendices protestantes por las calles deprimidas del Bogside católico.
El socialista Eamonn McCann recordó: “Ya pasaron los días en que la gente del Bogside se quedaba de brazos cruzados. Podemos hacer todas las críticas que queramos. Pero este fue un levantamiento de la clase trabajadora que había sido despreciada toda su vida”.
Panteras Negras
Inmediatamente después de la Batalla del Bogside, Bernadette viajó a Estados Unidos para hacer campaña con las Panteras Negras. Durante su ausencia, el político unionista Stratton Mills la acusó “nada menos que de ser Fidel Castro en minifalda”.
A su regreso a Irlanda, participó activamente en los piquetes de huelgas obreras y en la lucha por los derechos civiles.
Bernadette se presentó de nuevo como candidata electoral en 1979. Su programa se basó en el apoyo a los presos republicanos y su protesta por el reconocimiento como presos políticos, en la cárcel de Long Kesh.
Bernadette sobrevivió a un intento de asesinato en enero de 1981, cuando unos hombres armados de la Asociación de Defensa del Ulster —organización protestante y pro-británica de extrema derecha, la atacaron a ella y a su esposo, disparándoles nueve veces. Las tropas británicas simplemente presenciaron lo sucedido y se negaron a intervenir.
En aquel momento, The Guardian informó que se encontraba “muy gravemente enferma”. Sin inmutarse, en septiembre de ese mismo año realizó una gira por Europa para conseguir apoyo para la huelga de hambre de 1981.
Las autoridades españolas la deportaron inmediatamente del país, pero luego voló a Francia para conseguir apoyo entre los sindicatos franceses y abogar por un boicot a los productos británicos.
Bernadette no tuvo éxito en sus intentos de ser elegida para el parlamento irlandés en 1982.
Franca como siempre, criticó duramente a los medios de comunicación, calificándolos de “perros y lacras”, en el funeral del exjefe del Estado Mayor del Ejército de Liberación Nacional Irlandés, Dominic McGlinchy, en 1994. “Que todos se pudran en el infierno; le han arrebatado el prestigio a Dominic McGlinchy y serán juzgados por ello. Era el mejor republicano de todos”, exclamó con vehemencia.
En 1997, fundó el Programa de Empoderamiento de South Tyrone para defender a la gente trabajadora migrada.
Su activismo político ha continuado. En 2016, fue agente electoral de Eamonn McCann cuando este se presentó por la candidatura anticapitalista, People Before Profit (Las personas antes que los beneficios) y fue elegido.
Bernadette dijo al Socialist Worker, “siempre tuve muy claro en qué creía y qué defendía. Y siempre me vi a mí misma representándolos (a los ciudadanos del Ulster Medio); por eso no fui muy buena parlamentaria. No creía que esas ideas fueran negociables; para mí no lo eran”.
Bernadette casi pagó el precio más alto por su compromiso con la lucha por la liberación irlandesa y el socialismo.





