• ¡Vacunas para todo el mundo! ¡No a las patentes!

  • Covid cero: Que la vacuna no sea un privilegio

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  • Ya están pagadas: ¡Vacunas para todo el mundo!

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a finales de abril se habían administrado aproximadamente 700 millones de dosis a lo largo del mundo. De ellas, el 87% fueron a países ricos y el 0,2% a los países pobres.

Debido a los derechos exclusivos de patente y propiedad intelectual sobre las vacunas contra el Covid-19, en la actualidad hay una capacidad limitada de productores. Éstos terminan conformando monopolios farmacéuticos y poseen además la libertad de fijar los precios y condiciones de negociación en diversos países

La farmacéutica Moderna, con poco más de una década de existencia, espera recaudar más de 15.500 millones de dólares en 2021 con la venta de su vacuna. Un beneficio inaudito fruto de un producto que no duda en comercializar a más de 30 dólares las dos dosis, haciéndola inasequible para países con pocos recursos que han tenido que optar por la de AstraZeneca: de refrigeración más sencilla y a un precio “sin ánimo de lucro”

La investigación y el desarrollo de nuevos antibióticos y antivirales ha sido rentable para la industria farmacéutica durante muchos años. Pero antes de la pandemia 15 de las 18 empresas farmacéuticas más importantes habían abandonado este campo.

El negocio de las vacunas representaba un 3% de toda la industria farmacéutica antes de la pandemia.

La crisis sanitaria ha puesto el desarrollo de vacunas en el centro del negocio.

Ya están pagadas: ¡Vacunas para todo el mundo!