Podemos: de las plazas al Consejo de Ministros

Santi Amador

El Estado español es actualmente el único estado de Europa Occidental con un gobierno que incluye a miembros a la izquierda de la socialdemocracia clásica. Tras el ascenso ilusionante y la posterior decepción con SYRIZA, mucha gente progresista del Estado ibérico – y de otros países — mira con esperanza lo que puede pasar en la cuarta economía de la eurozona.

Pero para entender las virtudes y limitaciones que tiene este gobierno para la gente de abajo debemos conocer la trayectoria de Podemos, la fuerza de izquierda antineoliberal que en poco más de seis años ha provocado un terremoto en el sistema de partidos español. Mi deseo es poner algo de luz en las siguientes líneas sobre el contexto político, económico y social que explica su aparición, naturaleza y desarrollo.

La crisis económica de 2008 con un gobierno progresista

Resistiendo a la austeridad

1º fase: Asustando a las élites

2º fase: Normalización

3º fase: se abre un largo ciclo electoral

4º fase: partido de estado

¿Qué hacemos la izquierda revolucionaria?

Referencias

 

La crisis económica de 2008 con un gobierno progresista

A pesar de las promesas de pleno empleo que el presidente del gobierno y candidato a la reelección José Luis Rodríguez Zapatero del PSOE hizo en la campaña presidencial de 2008, la crisis económica capitalista mundial golpeó con gran fuerza al Estado español.

Una economía como la española, desindustrializada con respecto a los años previos a la entrada en la UE (entonces Comunidad Económica Europea) en 1986 y basada en un modelo especulativo de construcción y turismo, iba a pagar caro la coyuntura internacional que se avecinaba.

Aunque el gobierno tachaba incluso como “antipatriotas” a quienes afirmaban que se avecinaba o estábamos en una profunda crisis económica, la realidad no le daba la razón. El desempleo pasó de un mínimo histórico en 2007 del 7,95 % al 17,92 % en apenas dos años. Más de la mitad de los jóvenes menores de 25 años se encontraba en situación de desempleo. Se dispararon asimismo los desahucios y muchas personas ante la falta de expectativas cogió las maletas y emigró a otros países europeos como Alemania o Gran Bretaña.

Pero la respuesta del gobierno del PSOE no fue salvar a la gente corriente. Se redujo en un 70 % la oferta de empleo público, bajando asimismo un 5 % el salario a los trabajadores de este sector; se congelaron las pensiones o se subió el IVA, un impuesto indirecto sobre productos de carácter básico. Se aprobó una reforma laboral contra los trabajadores en 2010 y para rematar en 2011 se reformó la Constitución para priorizar el pago de la deuda sobre el gasto social, con el apoyo del PP.

Debido a las graves consecuencias de estas reformas, se generó un clima de desafección hacia el partido de gobierno, ganando las elecciones anticipadas de noviembre de 2011 Mariano Rajoy, candidato del PP. Su gobierno impuso medidas aún más severas, haciendo una reforma laboral aún más antiobrera, recortando en sanidad —se retiró el derecho a asistencia sanitaria de las personas migrantes sin papeles— o bajando la cuantía de la prestación por desempleo. La deuda pública se disparó hasta alcanzar cerca del 100 % del PIB (Producto Interior Bruto), debido a la transferencia de capital del sector público al bancario, transformando la deuda privada en deuda pública. El “socialismo” de los ricos: socializar las pérdidas mientras se privatizan los beneficios.

Resistiendo a la austeridad

Tras casi una década de crecimiento económico, parecía que el Fin de la historia —parafraseando al neoliberal Fukuyama— se había instalado en el Estado. Había casi pleno empleo y el precio de la vivienda no paraba de subir, lo que muchos políticos neoliberales atribuían a que los españoles podían pagar esos precios. Estas condiciones materiales unidas a una brutal ofensiva ideológica, habían desmovilizado a la gente corriente. No obstante, algo empezaba a fraguarse bajo esta aparente prosperidad. Los salarios en muchos casos no alcanzaban los 1000 euros y muy pocas personas podían emanciparse antes de los 30 años.

Tras haber protagonizado algunas de las mayores movilizaciones contra la guerra de Iraq en 2003 —en ciudades como Barcelona, Madrid o Sevilla— la victoria del PSOE y la retirada de las tropas de Iraq —aunque parte fueron a Afganistán— supuso una gran desmovilización. Parecía que no había alternativa al social-liberalismo, cuya máxima reforma social fue la aprobación del matrimonio igualitario, algo que muchos países con gobiernos liberales han llevado a cabo.

Pero como comentaba, el modelo económico se basaba en salarios bajos y un incremento del precio de la vivienda. Debido a ello, surgieron movimientos como V de Vivienda en defensa de una vivienda digna y asequible. Sin embargo, la crisis económica y sus consecuencias dispararon la movilización.

Se empiezan a parar desahucios porque la gente se empieza a organizar en la PAH —Plataforma de Afectados por la Hipoteca—, cuyo nacimiento hay que localizarlo en Barcelona en 2009. En septiembre de 2010, los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT —afines hasta entonces al gobierno— convocan huelga general.

Pero el 15 de mayo de 2011 lo cambia todo. Por primera vez los consensos del régimen del 78 -régimen surgido tras la muerte del dictador Francisco Franco- se ponen en entredicho. Inspirados en las Revoluciones árabes o en movilizaciones como las de la juventud griega y espoleados por la situación social, miles de personas salen a calle en todo el estado y acampan en las plazas de pueblos y ciudades. La represión policial no impide que la gente se organice y ponga en cuestión el régimen bipartidista del PSOE-PP, debatiendo y cambiando el sentido común de entonces. Aunque fue un movimiento que huía de la equiparación derecha-izquierda, afortunadamente propuestas como reparto del trabajo, contra el Cambio Climático e incluso a favor de las personas migrantes denotaban que la crítica al establishment venía desde posiciones progresistas.

Se siguieron sucediendo las movilizaciones, aunque las acampadas se levantaron de las plazas. Multitud de gente siguió movilizada en colectivos vecinales, asambleas o movimientos sociales.

El clima de movilización continúo ya con el PP en el poder. En el año 2012 tuvieron lugar dos huelgas generales, la primera en marzo y la segunda, una huelga simultánea en varios estados de la UE como Grecia o Portugal.

La culminación a esta ola de movilizaciones tuvo lugar el 22 de marzo de 2014, con las Marchas de la Dignidad. Decenas de columnas de todas las partes del estado llegaron a Madrid, que reunió a cerca de 2 millones de personas, convocadas por decenas de asambleas de base, organizaciones políticas, sindicales y movimientos sociales, pero y lo que es aún más histórico, sin el apoyo de los grandes sindicatos, CCOO y UGT.

Este ciclo de movilizaciones en el Estado español -probablemente el más masivo desde la Transición española- tiene aquí su punto álgido, pues el ascenso electoral de Podemos en las elecciones europeas de mayo de 2014 marcará una ilusión en la vía institucional en grandes sectores de los movimientos sociales -solo el movimiento feminista y el movimiento independentista en Catalunya han sido capaces de mantener grandes movilizaciones- y de la gente de abajo.

1º fase: Asustando a las élites

Podemos es hijo del 15M, pero como todos los hijos no es igual a sus padres. Sus orígenes hay que situarlos en varios profesores de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense y en la organización Izquierda Anticapitalista -hoy Anticapitalistas, sección del Secretariado Unificado de la IV Internacional en el Estado español-.

Empecemos analizando el primer grupo de dirigentes. Profesores como Pablo Iglesias – hoy vicepresidente del gobierno español -, Juan Carlos Monedero o aún estudiantes de doctorado como Iñigo Errejón llevaban años asesorando a gobiernos latinoamericanos como el gobierno de Ecuador, el de Venezuela o el de Bolivia, entre otros. La experiencia que extrajeron de estos gobiernos fue la práctica política populista, no una ideología en si misma, sino una manera de polarizar a la sociedad apelando al sujeto “pueblo” versus “las élites” -o casta-. Asimismo, en estos movimientos existía y existe una apelación a la patria que rompe con la visión clásica de la izquierda latinoamericana, lo que unido a la inclusión de la clase trabajadora como un sujeto más del pueblo, no el sujeto histórico, hará que los roces y la ruptura con la izquierda tradicional hayan sido una constante.

Con esta experiencia a las espaldas y analizando las grandes movilizaciones del 15M como una movilización popular y no de clase en sentido estricto, la formación de un nuevo sujeto político fue una consecuencia natural. A pesar de ello, Pablo Iglesias y otros dirigentes fueron asesores de Izquierda Unida-agrupación política liderada por el PCE- en las elecciones de noviembre de 2011, en los cuales IU mejoró sus resultados, aunque no fue capaz de movilizar el enorme descontento popular existente.

El otro gran sumidero de dirigentes fue Izquierda Anticapitalista. Con una implantación estatal de unos pocos cientos de personas, con especial relevancia en Madrid o algunas provincias de Andalucía, en 2007 rompió con IU, tras años sumergidos dentro. Ya en las elecciones europeas de 2010 presentaron candidatura propia, con el apoyo de alguna otra organización de la izquierda revolucionaria -como el caso de En lucha, -organización de la Tendencia Socialismo Internacional en el Estado español hasta su disolución en noviembre de 2016 y de la cual procede parte de la militancia de Marx 21- y gente independiente de los movimientos sociales, sacando cerca de 20.000 votos. Pero el principal objetivo de esas elecciones no era sacar representación, sino la reconstrucción y expansión de la organización a nivel estatal, hecho que con dificultades, consiguieron.

La crítica a IU como sujeto incapaz de llegar a las clases populares y la lectura del movimiento 15M como el punto de inflexión de ruptura de amplios sectores con el régimen del 78 -el bipartidismo, la Constitución como papel mojado que no cumple los derechos sociales o la monarquía-, hará que este grupo dirigente apueste por la formación de un nuevo sujeto político. Para ello tenían la popularidad de Pablo Iglesias -primero con su programa de debate político La Tuerka y quizás más importante, por sus intervenciones en prime time en televisión atacando las políticas neoliberales de la “casta” del PSOE y del PP-, la implantación territorial -escasa pero por casi todo el Estado- de Izquierda Anticapitalista y la circunscripción única en las elecciones europeas, que favorece a las fuerzas más pequeñas, ya que la circunscripción provincial española y la ley electoral penalizan a la tercera o cuarta fuerza política más votada en las elecciones generales.

Podemos surge tras reuniones entre estos dos sectores a finales de 2013, teniendo lugar la presentación de la iniciativa en enero de 2014. Las expectativas iniciales se desbordan, cientos de Círculos -asambleas abiertas a cualquier persona- se extienden por todo el estado, contando con la participación de miles de personas. Dado la inexistencia de un aparato orgánico y/o burocrático, el funcionamiento de estos Círculos será horizontal y abierto a la iniciativa popular, por lo que mucha gente fraguada en movimientos sociales u organizaciones revolucionarias -como en su momento En lucha- pudo llevar su mensaje a decenas o cientos de personas en algunos casos.

Esta forma de funcionar abierta y asamblearia culminaran con la elección telemática de las personas que formaron la lista al Parlamento Europeo. Fueron las primeras y únicas elecciones internas de Podemos realmente abiertas y sin la distorsión de la dirección estatal o regional de turno; muestra de ello es que miembros de En lucha fueron elegidos en los puestos 13 y 14 de la candidatura, que finalmente sacó 5 escaños.

El 25 de mayo de 2014 reflejó este empuje. Con más de un millón de votos y los escaños comentados, Podemos se convierte en la cuarta fuerza política más votada. Al día siguiente los medios del sistema trataban de demonizar a la nueva fuerza política, aludiendo a las relaciones de varios de sus dirigentes con gobiernos latinoamericanos o apelando a la radicalidad de su programa con el que se presentó a las elecciones, que planteaba la prohibición de despidos en empresas con beneficios o la nacionalización de sectores estratégicos de la economía.

2º fase: Normalización

Pero el grupo fundador de Podemos -principalmente el sector de la Universidad Complutense- pensó desde el principio en un modelo de organización centralizada. La inclusión de la foto de Pablo Iglesias en las papeletas -con el argumento de que la organización era desconocida y él era un tertuliano popular- y la apuesta por un modelo plebiscitario -votaciones telemáticas sin discusión desde abajo, por lo que las opiniones de los dirigentes que salen en televisión tienen más resonancia- no fueron cuestiones cuyunturales,

Este déficit democrático y la renuncia a cuestiones programáticas clave -renta básica, nacionalizaciones, jubilación a los 60 años, jornada de 35 horas, etc- será consolidada en la primera Asamblea Ciudadana Estatal, celebrada a finales de 2014. La construcción de una “máquina de guerra” electoral capaz de ganar elecciones en un plazo breve de tiempo, no era compatible con la construcción paciente y la iniciativa desde abajo. Ya en esta primera asamblea estatal, se consumará la ruptura -hubo fricciones desde el principio- con Izquierda Anticapitalista, aprobando en los estatutos de Podemos la imposibilidad de militancia en otros espacios políticos, hecho que forzó la transformación de Izquierda Anticapitalista -partido- en Anticapitalistas -asociación- para poder aspirar a ocupar cargos orgánicos en la organización.

3º fase: se abre un largo ciclo electoral

A pesar de esta involución programático-organizativa, Podemos va a seguir agrupando a miles de personas en todo el estado. Prueba de ello fue la Marcha del Cambio convocada por esta fuerza política, que en enero de 2015 reunió a cientos de miles de personas en Madrid.

Podemos decide centrarse desde entonces en las elecciones generales de diciembre de 2015. Aunque no presentándose con su logo ni poniendo formalmente los recursos orgánicos a servicio de la militancia, las elecciones municipales de marzo de 2015, llevaran a Podemos -en coalición con IU y otras organizaciones- a la alcaldía de las principales ciudades del Estado -Madrid y Barcelona- y otras ciudades como Cádiz, Santiago de Compostela o Zaragoza, además de cientos de concejales en todo el estado.

Sin embargo, aunque se superan los resultados conseguidos por el PCE e IU desde la Transición, las elecciones autonómicas supondrán que Podemos sea la tercera, cuarta o quinta fuerza electoral, no consiguiendo en ese caso el sorpasso en ninguna región del estado.

Las elecciones de diciembre de 2015 suponen el techo electoral alcanzado por Podemos. En coalición con otras fuerzas de izquierdas de Catalunya, Valencia y Galicia consigue colocarse tercera fuerza con 69 escaños. Estos votos unidos a los de IU -que concurrió tratando de ampliar su base social en la alianza Unidad Popular- hubieran resultado en 500.000 votos más que los obtenidos por el PSOE en esa cita electoral.

Estas elecciones supusieron la perdida de la mayoría absoluta por parte del gobernante Partido Popular. Circularon ofrecimientos del PP al PSOE en pos una gran coalición a la alemana, -SPD (socialdemócratas) con CDU (centroderecha)- pero un PSOE hundido en el peor resultado electoral de su historia, prefirió mirar a izquierda -Podemos- y liberales -Ciudadanos- para intentar formar gobierno.

Pero la perspectiva de Podemos no era gastar su crédito como fuerza anti establishment apoyando una investidura del PSOE y Ciudadanos. Con propuestas inaceptables para el PSOE -control del CNI (servicio de inteligencia) o de la televisión pública- unas nuevas elecciones eran inevitables.

En junio de 2016 tienen lugar unas nuevas elecciones generales. Tras meses de demonización por parte de los medios de comunicación hacia Podemos y problemas internos -vaciamiento de los Círculos, telemilitancia solo activa para poner carteles electorales, burocratización de cuadros de los movimientos sociales en las instituciones, etc.- la coalición de Podemos con IU en la fórmula Unidos Podemos se dejará alrededor de un millón de votos con respecto a IU y Podemos por separado en diciembre de 2015. De nuevo será imposible un pacto con el PSOE y el Partido Popular seguirá en el gobierno hasta junio de 2018.

4º fase: partido de estado

Desde las elecciones de 2015 hasta la actualidad, tendrá lugar un proceso burocratización interna e imbricación de Podemos en el aparato del estado -autonomías, ayuntamientos y parlamento estatal-. Todo ello como consecuencia de una maquinaría de construcción del partido por arriba y el progresivo abandono de las propuestas más rupturistas.

La segunda Asamblea Estatal de Podemos en febrero de 2017 supuso una nueva ruptura en el núcleo dirigente inicial. Por una parte, Pablo Iglesias y su círculo más cercano -Rafa Mayoral o Irene Montero, ahora Ministra de Igualdad- proveniente de las Juventudes Comunistas, que aunque no explícitamente pero si implícitamente apostando por un partido eurocomunista clásico, con su incuestionable secretario general y la responsabilidad institucional de este tipo de organizaciones. Por la otra, Iñigo Errejón, quién nunca ha militado en la órbita del PCE, inspirado por el populismo peronista y reticente al acercamiento a IU. Una lucha de poder interna, cuya discrepancia era de forma, pero no de fondo: alcanzar cuanto antes las instituciones del estado. En esta misma Asamblea concurre Anticapitalistas con independientes, llamando a la unidad interna y a la vuelta a los principios fundacionales de Podemos, expresados en el manifiesto Mover Ficha.

Esta asamblea supondrá una derrota de las tesis de Errejón frente al liderazgo de Pablo Iglesias, que con menor participación que en otras convocatorias internas, ganará el favor de las bases telemáticas de la organización. Digo telemáticas porque la actividad de los Círculos acabó consumida por la burocracia interna o la gestión institucional.

Mientras tanto continuará la acción institucional de Podemos. Unidos Podemos presentará una moción de censura en el Parlamento, que no será apoyada por el PSOE.

La puesta de manifiesto de la corrupción del PP, forzará al PSOE a aceptar una nueva moción de censura impulsada por Unidos Podemos en junio de 2018. De esta forma Pedro Sánchez se convertirá en presidente del gobierno, más por rechazo de la mayoría del parlamento a la corrupción del PP que a un apoyo a su formación.

Desde entonces la llamada a un gobierno de coalición por parte de Unidas Podemos será constante. Se apelará una vez más a la responsabilidad y Pablo Iglesias pasó de pedir un proceso constituyente a ser un defensor de la Constitución española, defendiendo eso sí, el cumplimiento de sus artículos sociales como el derecho a la trabajo o a una vivienda digna. La intervención de Pablo Iglesias -que siempre había defendido el derecho a decidir de Catalunya- afirmando que si fuera catalán no participaría en el referéndum del 1 de octubre de 2017 dan cuenta de este sentido de responsabilidad de estado.

La no aprobación de los presupuestos generales -se había gobernado hasta entonces con los del PP- en febrero de 2019, precipitaran un nuevo adelanto electoral. Las elecciones de abril de 2019 dieron el triunfo a Pedro Sánchez, aunque sin mayoría absoluta. Unidas Podemos -coalición de Podemos, IU y otras fuerzas- pierde de nuevo votos y escaños y lo más preocupante, VOX -fuerza de ultraderecha con numerosos fascistas entre sus filas- gana más de 2,5 millones de votos y 24 escaños, el mejor resultado de una formación de ultraderecha desde los años 70 en el Estado español, cuando el partido fascista Fuerza Nueva sacó un diputado por Madrid en el Congreso.

Los ofrecimientos de Unidas Podemos al PSOE para la formación de un gobierno de coalición continuarán. Sin embargo, y a pesar del rechazo de la militancia socialista -que exigirá públicamente un giro a la izquierda- el PSOE pedirá una abstención a Unidas Podemos sin contrapartidas y sin entrar al gobierno o el apoyo de Ciudadanos, incluso ofreciéndoles puestos en el gobierno.

Debido a esta incapacidad, se vuelven a celebrar elecciones en noviembre de 2019. No se produce una gran variación con respecto a la última cita electoral, pero de nuevo avanza la ultraderecha consiguiendo casi un millón de votos más y 52 escaños. El centro-derecha se descompone, hundiéndose Ciudadanos y Unidas Podemos retrocede levemente.

Sin embargo, Unidas Podemos y PSOE acuerdan en pocos días formar un gobierno de coalición. El asalto institucional de Podemos culminará con Pablo Iglesias en la vicepresidencia y distintos ministros de Unidas Podemos como Alberto Garzón -líder de IU- en el Ministerio de Consumo o Yolanda Díaz -también de IU- como Ministra de Trabajo.

En los escasos meses de este gobierno se ha hecho hincapié en la lealtad institucional y en un gobierno de una sola voz. Desde el minuto uno la derecha ha tachado al gobierno de “social-comunista” cuando el mismo se ha comprometido a cumplir el déficit presupuestario y los mandatos de las instituciones europeas. El mismo Pablo Iglesias ha apelado a la “responsabilidad” y la “vuelta a la Constitución” a la derecha.

¿Qué hacemos la izquierda revolucionaria?

Actualmente y salvo la izquierda de territorios donde la cuestión nacional es más latente -en Catalunya con el proceso soberanista o como se ha puesto de manifiesto en las últimas elecciones autonómicas de Euskadi con Bildu como segunda fuerza y Galicia con un BNG renacido dando el sorpasso al PSOE, por cierto con las confluencias de Podemos hundidas o desaparecidas cuando tuvieron en ambos territorios gran fuerza electoral- no existe una izquierda radical organizada capaz de llegar a amplios sectores populares.

Parte de la izquierda y los movimientos sociales han sido cooptada por las instituciones, mientras otra parte ha caído en un sectarismo infantil, equiparando a Unidas Podemos con el PSOE. O lo que es peor, no buscando puntos de acuerdo con la militancia, gente de base de izquierdas, de ambos partidos gobernantes.

Pero no ser sectarios no implica no mantener una independencia política-organizativa. El gobierno progresista de coalición no pone en entredicho a la gran patronal -la propuesta del impuesto del 2 % a las grandes fortunas sería una insuficiente, pero buena noticia-, continua con la represión en la frontera sur o celebra los ERTES -Expedientes de Regulación de Empleo- como una victoria de la clase trabajadora. Sin duda tenemos que estar en las luchas que cuestionen la incapacidad y compromisos de este gobierno, como debemos saludar pero presionar para que se llegue más lejos en propuestas como el Ingreso Mínimo Vital -un subsidio que pretende aliviar la pobreza de miles de familias ante la crisis económica que se avecina- o el aumento en la cuantía y suavización de los requisitos para obtener becas para el estudio universitario y no universitario. Y tampoco debemos olvidar la necesaria lucha unitaria contra VOX y sus satélites fascistas.

Se avecinan tiempos convulsos, necesitamos nuestro entusiasmo, nuestra militancia y nuestra inteligencia política.

Referencias

http://www.cuartopoder.es/wpcontent/uploads/2014/01/Firmantes_Manifiesto_Mover_ficha.pdf

http://tratarde.org/wp-content/uploads/2014/01/Manifiesto-Mover-Ficha-enero-de-2014.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_econ %C3 %B3mica_espa %C3 %B1ola_(2008-2014)

https://es.wikipedia.org/wiki/La_tuerka

https://www.laregion.es/articulo/espanha/fundacion-ceps-cuna-actuales-dirigentes-podemos/20160405163640612609.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_15-M

https://es.wikipedia.org/wiki/Huelgas_generales_en_Espa %C3 %B1a#2 %C2 %AA_Huelga_general_en_Espa %C3 %B1a_de_2012:_14-N

https://www.sinpermiso.info/textos/manifiesto-de-las-marchas-de-la-dignidad-22-m

https://afectadosporlahipoteca.com/que-es-la-pah/

https://www.eldiario.es/europeas_2014/gente-dice-queremos-vuelvas-volvere_0_261774413.html

https://www.eldiario.es/politica/Vistalegre-quiebra-nucleo-irradiador_0_611389381.html

https://marx21.net/2016/11/01/una-vision-anticapitalista-del-nuevo-reformismo/

https://www.eldiario.es/politica/Podemos-candidaturas-generalizadas-elecciones-municipales_0_286622050.html

https://www.eldiario.es/politica/Podemos-IU-cierran-acuerdo-elecciones_0_514098713.html

https://www.businessinsider.es/acuerdo-psoe-podemos-hemeroteca-515333

https://www.lavanguardia.com/politica/20170614/423391129525/mocion-mocioncensura-censura-iblesias-fracasa.html

https://www.lavanguardia.com/politica/20180601/443979936014/papel-clave-podemos-mocion-censura-pedro-sanchez-pnv-pablo-iglesias.html

 

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